martes, 16 de octubre de 2018

ESTUDIO DE ÉXODO (35)

ÉXODO 32:1-6 EL PECADO DE LA IDOLATRÍA

Me gustan mucho los refranes y los uso con mucha frecuencia, porque son pensamientos fáciles de recordar que en forma sintética expresan grandes verdades. Cuando comencé a preparar el estudio para esta semana, inmediatamente vino a mi mente el conocido refrán: “La cabra siempre tira para el monte”. Yo he sido testigo, en infinidad de ocasiones, de este modo de actuar de los seres humanos y probablemente tú también conozcas algunos casos.
El problema se presenta porque es muy frecuente que las personas que han abandonado un hábito, un vicio, una actitud o una forma de conducta, cuando algo les sale mal o interrumpe el camino que llevaban, retornen justo a lo que habían dejado por ser perjudicial. Esto se presenta en todas partes y en la Biblia hay varios casos notorios.
Justo el pasaje que vamos a estudiar hoy trata de uno de estos casos. Cuando Moisés demoró en descender del Monte al que había subido para encontrarse con YHVH (Jehová) el pueblo acudió a Aarón y lo convenció de que les hiciera un becerro de oro. Esto era un acto de evidente idolatría. Hoy, desde nuestra perspectiva nos parece sorprendente, pero abramos bien los ojos, porque en ocasiones actuamos de manera similar. En este caso, Dios de manera milagrosa había librado al pueblo de Israel de la esclavitud que sufría en Egipto. Dios había provisto todo lo necesario para cubrir sus necesidades mientras viajaban desde Egipto hasta el Monte Sinaí. Y entonces, mientras estaban acampados, justo ante la misma presencia de la Santidad y el Poder de Dios, ellos violaron los dos primeros mandamientos creando y adorando un becerro de oro. ¿Te das cuenta de lo que sucedió aquí? Al primer contratiempo, ellos regresaron al viejo estilo de vida idólatra e inmoral que habían vivido en Egipto.

PENSAMIENTO INICIAL:
Debemos estar constantemente alertas contra las actitudes y acciones idólatras

PASAJE BÍBLICO: ÉXODO 32:1- 6
Éxodo 32:1 – 6
1 Viendo el pueblo que Moisés tardaba en descender del monte, se acercaron entonces a Aarón, y le dijeron: Levántate, haznos dioses que vayan delante de nosotros; porque a este Moisés, el varón que nos sacó de la tierra de Egipto, no sabemos qué le haya acontecido. 2 Y Aarón les dijo: Apartad los zarcillos de oro que están en las orejas de vuestras mujeres, de vuestros hijos y de vuestras hijas, y traédmelos. 3 Entonces todo el pueblo apartó los zarcillos de oro que tenían en sus orejas, y los trajeron a Aarón; 4 y él los tomó de las manos de ellos, y le dio forma con buril, e hizo de ello un becerro de fundición. Entonces dijeron: Israel, estos son tus dioses, que te sacaron de la tierra de Egipto. 5 Y viendo esto Aarón, edificó un altar delante del becerro; y pregonó Aarón, y dijo: Mañana será fiesta para Jehová. 6 Y al día siguiente madrugaron, y ofrecieron holocaustos, y presentaron ofrendas de paz; y se sentó el pueblo a comer y a beber, y se levantó a regocijarse.
ANALIZANDO EL PASAJE BÍBLICO:
La vergonzosa traición de los israelitas a Moisés y a su Dios por parte de los descontentos que había entre el pueblo de Israel muestra que estaban muy apurados para tomar el mando en ausencia de Moisés. Él había estado en comunión con Dios en la cima del monte Sinaí durante quizás un mes, y los inquietos rebeldes decidieron que ya era hora de tomar el control y establecer una nueva autoridad sobre el pueblo. Ellos no estaban contentos con Moisés o con un Dios con el que ellos no podían hablar cara a cara. Lo que realmente querían era un ídolo que ellos pudieran ver y con el que pudieran hablar y tratar. Ellos querían una deidad a la que le gustaran los dioses de Egipto, que pudiera ser adorada y tratada de una manera que se ajustara más a su gusto.
En cuanto al asombroso Jehová, a quien solo Moisés tenía acceso personal, sentían que había llegado el momento de revisar su teología y hacerla más compatibles con las deidades que servían como patronas de las otras naciones que estaban a su alrededor. ¡Qué absurdo era esperar más tiempo para que Moisés regresara! Seguramente habría regresado a ellos si todavía estuviera vivo, porque se daría cuenta de lo necesario que era para ellos ser conducidos por un comandante supremo y juez, en lugar de simplemente dar vueltas en círculos y no ir a ninguna parte.
¿Cómo podrían llegar a la Tierra Prometida si se quedaban en el mismo campamento una semana tras otra? Lo único sensato era que empacaran sus tiendas y su equipaje y se pusieran en marcha antes de que los egipcios pudieran averiguar dónde se estaban quedando y pudieran venir a atacarlos.
Por lo tanto, decidieron enviar a un poderoso comité de asesores y presionar a Aarón, el dócil hermano de Moisés, y convencerlo de que elaborara una imagen adecuada para representar a su deidad israelita de la manera en que los egipcios siempre lo habían hecho.
Por lo que podemos saber, cuando llegaron ante él, Aaron no les ofreció mucha resistencia. Tal vez sintió que esos líderes no podían ser disuadidos de su propósito y que si no cumplía lo que ellos querían, simplemente lo depondrían del sacerdocio y establecerían a otro sacerdote o levita para asumir el honor de ser el nuevo Sumo Sacerdote.
Es posible que Aaron sintiera que era más prudente llegar a un acuerdo con ellos, hasta el momento en el que Moisés regresara de su entrevista con Jehová. Por lo tanto, los desafió a proporcionar el oro necesario para la creación del ídolo, y para hacerlo mandó que quitaran los pendientes de todas sus esposas e hijos y que los trajeran para ser fundidos como lingotes y modelados en la forma deseada.
Aarón hizo que fundieran los pendientes de oro y luego le dio la forma de un becerro. No está claro por qué eligió a un becerro, pero al menos podemos darle el crédito a Aarón por evitar las formas estándar de los ídolos egipcios. En Egipto no hay imágenes de cuatro patas de las deidades destinadas a ser adoradas, sino solo una figura antropoide que se encuentra de pie ante la diosa Hathor.
Uno de los títulos que los faraones usaban era el de "toro poderoso", pero estos eran machos adultos y no eran objetos de culto, excepto tal vez los toros «Apis» que sin duda fueron venerados y embalsamados después de la muerte. Sin embargo, no hay evidencias de que se erigieran templos o santuarios para la adoración de los becerros (terneros) como dioses. Otra característica interesante de este relato es que Aarón anunció públicamente que el ídolo que había hecho era una representación del propio Jehová: "Mañana será fiesta para Jehová".
Sin embargo, el deja en claro que los líderes de este nuevo culto estaban involucrados en el sincretismo, ya que no solo ofrecían “ofrendas quemadas” y "ofrendas de paz", sino que después se sentaron a beber y luego se dedicaron a la danza, y posiblemente incluso se involucraron en la indulgencia sexual.
En nuestras vidas tenemos que estar muy alertas para evitar cualquier cosa que se pueda convertir en un ídolo. Una de las formas más destacadas de idolatría entre los seguidores de Cristo, desde el primer siglo hasta nuestros días es cómo vemos y usamos nuestras posesiones materiales. Jesús alertó en contra de ese pecado en Mateo 6:24 donde dice: “Ninguno puede servir a dos señores; porque o aborrecerá al uno y amará al otro, o estimará al uno y menospreciará al otro. No podéis servir a Dios y a las riquezas”.

PARA REFLEXIONAR:
¿Qué otras formas de idolatría cautivan a muchas personas en la actualidad, incluyendo a algunos cristianos?

REFLEXIÓN PERSONAL:
¿Qué formas de idolatría crees que practican algunos cristianos en la actualidad?’
¿Qué problemas tiene eso?
¿Cómo crees que afecta a nuestra vida cristiana cualquier forma de idolatría?
¿Por qué crees que todos estamos expuestos a caer en el pecado de la idolatría?
¿Cómo crees que ve Dios en la actualidad el pecado de la idolatría?
¿Te has sentido tentado a practicar alguna forma de idolatría?
¿Cómo caíste es esa tentación?
¿Cómo te libraste de ella?
¿Cómo pudieras ayudar a algún cristiano que haya caído en el pecado de la idolatría?
¿Crees que hay algunos idólatras en tu iglesia?





martes, 9 de octubre de 2018

ESTUDIO DE ÉXODO (34)


ÉXODO 29:1- 46 CONSAGRADOS A DIOS


Yo no estoy tratando de hablar del dinero ni del ahorro, lo que estoy tratando de decir es que eso es lo que en verdad significa la palabra “apartar” o “separar”. Es justamente alejarlo del resto, para que no sea usado en otra cosa que no sea el propósito para el cual se apartó.
Y justamente este es el significado más amplio de la palabra en hebreo que se translitera como: qādhash que generalmente se traduce como “ser santo” y en un sentido más amplio para aquellas cosas que eran separadas en el templo (o en el tabernáculo) para adorar al Señor. Sin embargo, también se usaba para referirse a los sacerdotes para “hacerlos santos”, y esto incluía una ceremonia de limpieza o purificación que significaba que los objetos o las personas estaban calificadas para estar en la presencia del Santo Dios.  
Y esta es la palabra que se usa para iniciar este capítulo y que RV tradujo como “consagrarlos”. Nos enfrentamos a otro largo capítulo, cuya lectura pudiera no ser tan interesante como quisiéramos, pero estoy plenamente convencido de que el Espíritu Santo quiere usarlo para ministrarnos a nosotros ya que contiene grandes lecciones espirituales. Así que corriendo el riesgo de ser aburrido, voy a cumplir mi santa misión de tratar de simplificar la enseñanza que encierra este capítulo para que pueda servir de edificación a nuestras vidas.

PENSAMIENTO INICIAL:
          
Los líderes de la iglesia deben ser ejemplos de madurez espiritual, pero no deben ser considerados como si fueran superiores a los demás miembros del Cuerpo de Jesucristo

PASAJE BÍBLICO: ÉXODO 29:1- 46

Éxodo 29:1 – 46
1 Esto es lo que les harás para consagrarlos, para que sean mis sacerdotes: Toma un becerro de la vacada, y dos carneros sin defecto; 2 y panes sin levadura, y tortas sin levadura amasadas con aceite, y hojaldres sin levadura untadas con aceite; las harás de flor de harina de trigo. 3 Y las pondrás en un canastillo, y en el canastillo las ofrecerás, con el becerro y los dos carneros. 4 Y llevarás a Aarón y a sus hijos a la puerta del tabernáculo de reunión, y los lavarás con agua. 5 Y tomarás las vestiduras, y vestirás a Aarón la túnica, el manto del efod, el efod y el pectoral, y le ceñirás con el cinto del efod; 6 y pondrás la mitra sobre su cabeza, y sobre la mitra pondrás la diadema santa. 7 Luego tomarás el aceite de la unción, y lo derramarás sobre su cabeza, y le ungirás. 8 Y harás que se acerquen sus hijos, y les vestirás las túnicas. 9 Les ceñirás el cinto a Aarón y a sus hijos, y les atarás las tiaras, y tendrán el sacerdocio por derecho perpetuo. Así consagrarás a Aarón y a sus hijos. 10 Después llevarás el becerro delante del tabernáculo de reunión, y Aarón y sus hijos pondrán sus manos sobre la cabeza del becerro. 11 Y matarás el becerro delante de Jehová, a la puerta del tabernáculo de reunión. 12 Y de la sangre del becerro tomarás y pondrás sobre los cuernos del altar con tu dedo, y derramarás toda la demás sangre al pie del altar. 13 Tomarás también toda la grosura que cubre los intestinos, la grosura de sobre el hígado, los dos riñones, y la grosura que está sobre ellos, y lo quemarás sobre el altar. 14 Pero la carne del becerro, y su piel y su estiércol, los quemarás a fuego fuera del campamento; es ofrenda por el pecado. 15 Asimismo tomarás uno de los carneros, y Aarón y sus hijos pondrán sus manos sobre la cabeza del carnero. 16 Y matarás el carnero, y con su sangre rociarás sobre el altar alrededor. 17 Cortarás el carnero en pedazos, y lavarás sus intestinos y sus piernas, y las pondrás sobre sus trozos y sobre su cabeza. 18 Y quemarás todo el carnero sobre el altar; es holocausto de olor grato para Jehová, es ofrenda quemada a Jehová. 19 Tomarás luego el otro carnero, y Aarón y sus hijos pondrán sus manos sobre la cabeza del carnero. 20 Y matarás el carnero, y tomarás de su sangre y la pondrás sobre el lóbulo de la oreja derecha de Aarón, sobre el lóbulo de la oreja de sus hijos, sobre el dedo pulgar de las manos derechas de ellos, y sobre el dedo pulgar de los pies derechos de ellos, y rociarás la sangre sobre el altar alrededor. 21 Y con la sangre que estará sobre el altar, y el aceite de la unción, rociarás sobre Aarón, sobre sus vestiduras, sobre sus hijos, y sobre las vestiduras de éstos; y él será santificado, y sus vestiduras, y sus hijos, y las vestiduras de sus hijos con él. 22 Luego tomarás del carnero la grosura, y la cola, y la grosura que cubre los intestinos, y la grosura del hígado, y los dos riñones, y la grosura que está sobre ellos, y la espaldilla derecha; porque es carnero de consagración. 23 También una torta grande de pan, y una torta de pan de aceite, y una hojaldre del canastillo de los panes sin levadura presentado a Jehová, 24 y lo pondrás todo en las manos de Aarón, y en las manos de sus hijos; y lo mecerás como ofrenda mecida delante de Jehová. 25 Después lo tomarás de sus manos y lo harás arder en el altar, sobre el holocausto, por olor grato delante de Jehová. Es ofrenda encendida a Jehová. 26 Y tomarás el pecho del carnero de las consagraciones, que es de Aarón, y lo mecerás por ofrenda mecida delante de Jehová; y será porción tuya. 27 Y apartarás el pecho de la ofrenda mecida, y la espaldilla de la ofrenda elevada, lo que fue mecido y lo que fue elevado del carnero de las consagraciones de Aarón y de sus hijos, 28 y será para Aarón y para sus hijos como estatuto perpetuo para los hijos de Israel, porque es ofrenda elevada; y será una ofrenda elevada de los hijos de Israel, de sus sacrificios de paz, porción de ellos elevada en ofrenda a Jehová. 29 Y las vestiduras santas, que son de Aarón, serán de sus hijos después de él, para ser ungidos en ellas, y para ser en ellas consagrados. 30 Por siete días las vestirá el que de sus hijos tome su lugar como sacerdote, cuando venga al tabernáculo de reunión para servir en el santuario. 31 Y tomarás el carnero de las consagraciones, y cocerás su carne en lugar santo. 32 Y Aarón y sus hijos comerán la carne del carnero, y el pan que estará en el canastillo, a la puerta del tabernáculo de reunión. 33 Y comerán aquellas cosas con las cuales se hizo expiación, para llenar sus manos para consagrarlos; mas el extraño no las comerá, porque son santas. 34 Y si sobrare hasta la mañana algo de la carne de las consagraciones y del pan, quemarás al fuego lo que hubiere sobrado; no se comerá, porque es cosa santa. 35 Así, pues, harás a Aarón y a sus hijos, conforme a todo lo que yo te he mandado; por siete días los consagrarás. 36 Cada día ofrecerás el becerro del sacrificio por el pecado, para las expiaciones; y purificarás el altar cuando hagas expiación por él, y lo ungirás para santificarlo. 37 Por siete días harás expiación por el altar, y lo santificarás, y será un altar santísimo: cualquiera cosa que tocare el altar, será santificada. 38 Esto es lo que ofrecerás sobre el altar: dos corderos de un año cada día, continuamente. 39 Ofrecerás uno de los corderos por la mañana, y el otro cordero ofrecerás a la caída de la tarde. 40 Además, con cada cordero una décima parte de un efa de flor de harina amasada con la cuarta parte de un hin de aceite de olivas machacadas; y para la libación, la cuarta parte de un hin de vino. 41 Y ofrecerás el otro cordero a la caída de la tarde, haciendo conforme a la ofrenda de la mañana, y conforme a su libación, en olor grato; ofrenda encendida a Jehová. 42 Esto será el holocausto continuo por vuestras generaciones, a la puerta del tabernáculo de reunión, delante de Jehová, en el cual me reuniré con vosotros, para hablaros allí.
43 Allí me reuniré con los hijos de Israel; y el lugar será santificado con mi gloria. 44 Y santificaré el tabernáculo de reunión y el altar; santificaré asimismo a Aarón y a sus hijos, para que sean mis sacerdotes. 45 Y habitaré entre los hijos de Israel, y seré su Dios. 46 Y conocerán que yo soy Jehová su Dios, que los saqué de la tierra de Egipto, para habitar en medio de ellos. Yo Jehová su Dios.
  
ANALIZANDO EL PASAJE BÍBLICO:
Hemos visto que la palabra “consagrar” implicaba separar al sacerdote como santo y distinto al resto de la gente. Sin embargo, cuando Jesús vino a la tierra, el nos introdujo a un concepto totalmente nuevo. Aunque los líderes en la iglesia tienen que ser ejemplos de devoción y santidad, todos los verdaderos creyentes están consagrados para el servicio de Dios. Y aunque Dios demanda de los lideres en la iglesia que muestren un alto estándar, las cualidades de los líderes que bosqueja el apóstol Pablo son en esencia un perfil de madurez que se aplica a todos los creyentes, sean o no oficialmente líderes.

Dice Pablo en 1Timoteo 3:1-13: “1 Palabra fiel: Si alguno anhela obispado, buena obra desea. 2 Pero es necesario que el obispo sea irreprensible, marido de una sola mujer, sobrio, prudente, decoroso, hospedador, apto para enseñar; 3 no dado al vino, no pendenciero, no codicioso de ganancias deshonestas, sino amable, apacible, no avaro; 4 que gobierne bien su casa, que tenga a sus hijos en sujeción con toda honestidad 5 (pues el que no sabe gobernar su propia casa, ¿cómo cuidará de la iglesia de Dios?); 6 no un neófito, no sea que envaneciéndose caiga en la condenación del diablo. 7 También es necesario que tenga buen testimonio de los de afuera, para que no caiga en descrédito y en lazo del diablo. 8 Los diáconos asimismo deben ser honestos, sin doblez, no dados a mucho vino, no codiciosos de ganancias deshonestas; 9 que guarden el misterio de la fe con limpia conciencia. 10 Y éstos también sean sometidos a prueba primero, y entonces ejerzan el diaconado, si son irreprensibles. 11 Las mujeres asimismo sean honestas, no calumniadoras, sino sobrias, fieles en todo. 12 Los diáconos sean maridos de una sola mujer, y que gobiernen bien sus hijos y sus casas. 13 Porque los que ejerzan bien el diaconado, ganan para sí un grado honroso, y mucha confianza en la fe que es en Cristo Jesús”.

En Tito 1:5-9 Pablo se vuelve a referir al mismo asunto diciendo: ”5 Por esta causa te dejé en Creta, para que corrigieses lo deficiente, y establecieses ancianos en cada ciudad, así como yo te mandé; 6 el que fuere irreprensible, marido de una sola mujer, y tenga hijos creyentes que no estén acusados de disolución ni de rebeldía. 7 Porque es necesario que el obispo sea irreprensible, como administrador de Dios; no soberbio, no iracundo, no dado al vino, no pendenciero, no codicioso de ganancias deshonestas, 8 sino hospedador, amante de lo bueno, sobrio, justo, santo, dueño de sí mismo, 9 retenedor de la palabra fiel tal como ha sido enseñada, para que también pueda exhortar con sana enseñanza y convencer a los que contradicen”.

Nosotros todos tenemos que crecer juntos de acuerdo con lo que nos señala Efesios 4:13: “hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo”.
Esto de ninguna manera quiere decir que la iglesia debe de funcionar sin líderes, y los que pastorean y administran la iglesia, también son parte de la iglesia. Aunque esos líderes deben ser respetados y honrados, todos los creyentes en el cuerpo de Cristo son miembros unos de otros. Además de esto, tienen igualmente acceso a Dios. Solamente hay un Sumo Sacerdote que es el mismo Jesucristo.
El apóstol Pablo le escribió a Timoteo en 1 Timoteo 2:5-6: “Porque hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre, 6 el cual se dio a sí mismo en rescate por todos, de lo cual se dio testimonio a su debido tiempo”. 

Voy a resumir algunas de las lecciones más importantes de este capítulo. La palabra consagración puede malinterpretarse. En realidad es lo que Dios hace y no lo que nosotros hacemos. Con mucha frecuencia, en algunas iglesias se hacen “Cultos de Consagración", también se les puede llamar de Dedicación. En ellos, se invita a que los asistentes que lo deseen prometan hacer algo. Yo mismo en el pasado, muchas veces le prometí a Dios que haría grandes cosas, y en realidad, nunca hice las cosas del todo bien. No me agrada pensar en eso como una “consagración”. 

En la consagración a Dios, no se trata de lo que le prometemos a Él que vamos a hacer.  En realidad, en la consagración venimos a Dios con las manos vacías, reconociendo nuestra debilidad y nuestra incapacidad para hacer cualquier cosa, venimos con humildad y sumisión, y dispuestos a dejar que Dios haga el resto.
Lee las oraciones de Moisés, Elías, David y Samuel en el Antiguo Testamento, y las de Pablo en el Nuevo Testamento, y encontrarás que estos hombres nunca acudieron a Dios basándose en lo que ellos eran o fueron, o qué le estaban prometiendo a Dios que harían. 

Desafortunadamente, muchas de promesas que hacemos nunca se cumplen porque realmente los seres humanos no tenemos mucho que ofrecerle a Dios. ¿Quién sabe? A lo mejor tu tengas algo que ofrecerle a Dios, pero yo no tengo algo que Él pueda necesitar. Tenemos que ir a Él con las manos vacías y permitirle a Él que obre en nosotros y por medio de nosotros. No es llegar y decirle: “Mira Dios todo lo que yo sé hacer, así que úsame en esto o en aquello o ponme aquí o allá”.

Fíjate también en este importante aspecto. El Sumo Sacerdote y su familia ponían sus manos sobre la cabeza del buey que se iba a sacrificar. En nuestros días en nuestras iglesias hay muchas personas que creen que “la imposición de manos transmite algo mágico o espiritual”, pero eso es un grave error. La imposición de manos sobre un animal hablaba de la identificación que se hacía por medio de esa acción entre la persona y el animal. Cuando un pecador subía al altar de bronce y ponía sus manos sobre la cabeza del animal que había traído para ser sacrificado, significaba que el animal, por medio de esa acción estaba tomando el lugar de la persona, y en consecuencia, iba a morir para pagar por los pecados del que ofrecía el sacrificio.

En nuestra iglesia cuando un misionero va a salir a su campo de servicio, hay una parte del servicio de adoración en el que se hace una “consagración” para indicar que ese misionero se va a dedicar por completo al servicio cristiano. Ponemos nuestras manos sobre ellos y oramos. Sin embargo, no se le transfiere algo al misionero. El propósito es la identificación. Los misioneros se identifican con nosotros y nos van a representar en el campo en el que van a servir. 

Considero que cuando pongo las manos sobre una persona, me estoy identificando con ella en el ministerio, y tengo una cierta responsabilidad de orar por esa persona y apoyarla. La imposición de manos significa identificación.

De la misma manera que cuando alguna persona enfrenta alguna enfermedad o crisis muy grave y pide que oremos por ellos y es frecuente que se le coloque al frente y se invite a las personas a venir y colocar las manos sobre esa persona. Eso no indica que vayamos a realizar ningún acto mágico o de sanidad. Lo que la imposición de manos representa es lo mismo: que nos identificamos con la persona y nos comprometemos a orar por ella, apoyarla y ayudarla.

Volviendo al Tabernáculo, el buey que se ofrecía en el sacrificio tomaba el lugar de Aarón, es decir, moría por él, porque Aaron era un pecador. Esta era la ofrenda quemada. Al altar que he identificado como el altar de bronce también a veces se le llama en algunos lugares, el altar del holocausto porque era aquí donde se ofrecía el sacrificio principal. 

Presta mucha atención ahora porque este sacrificio principal, que fue el primero, que era un holocausto apuntaba directamente a la persona de Jesucristo, y a quien es Él. Este sacrificio profetizaba su misión mesiánica de morir en nuestro lugar para así borrar nuestros pecados con Su sangre derramada en la cruz.

Para finalizar este capítulo observemos que se establece la costumbre diaria de ofrecer ofrendas quemadas cada mañana y cada tarde. A menos que esto se realizara en un altar separado, del cual no existe alguna referencia en la Torá, parece implicar que la ofrenda no permanecía indefinidamente sobre el altar de bronce, ya que ese altar era necesario para realizar todos los otros sacrificios que se ofrecían.
Se sacrificaba el primer cordero con una décima parte de un efa (presumiblemente era un efa, aunque la palabra real se omitió aquí), que se aproximaba a dos cuartos de harina o grano. El cuarto de hin de aceite sería de uno a uno y medio litros, tanto para el aceite como para el vino, todo lo cual se vertería sobre el cordero que se había colocado sobre el altar. 

El segundo cordero sería sacrificado al atardecer, con las mismas porciones de harina, aceite y vino. Esta práctica debía mantenerse mientras el Tabernáculo y el Templo permanecieran en pie y sirvieran como punto de encuentro entre YHWH (Jehová) y Su pueblo en el santuario que estaba glorificado por la presencia de Dios. 

PARA REFLEXIONAR:
¿Qué sucede con frecuencia en las iglesias cuando estas hacen un gran énfasis en poner a los líderes espirituales (sacerdotes) separados del resto de la congregación (los laicos)?                         

REFLEXIÓN PERSONAL:
 ¿Estás consciente de que has sido separado, puesto aparte por Dios?
¿Sabes que Dios tiene un ministerio especial para ti?
¿Has acudido alguna vez ante Dios, con las manos vacías, y le has pedido que te use en lo que Él quiera?
Toma el reto hoy, si no lo has hecho, no para pedir lo que te gusta, sino para ofrecerte a Dios
¿Hay algo que te esté impidiendo tener una relación más fuerte con Dios?
¿Qué pudieras hacer para vencer ese obstáculo?
¿Qué sientes al pensar que Jesús es el Cordero de Dios que fue inmolado por ti?
¿Qué sientes por tu pastor y los líderes de tu iglesia?
¿Cuándo oras por los líderes de tu iglesia?
¿Alguna vez le has agradecido a alguno de los líderes de tu iglesia el trabajo que hacen?
   


martes, 2 de octubre de 2018

ESTUDIO DE ÉXODO (33)


ÉXODO 28:1- 43 REFLEJANDO A JESUCRISTO



Los “blue jeans” eran prohibidos permanentemente. También el vestuario femenino estaba regulado. Paulatinamente las cosas fueron cambiando poco a poco, y en unos 20 años, se flexibilizó la norma al punto de permitirse usar blue jeans durante toda la semana y zapatos “tenis”. ¿Y es esto mejor o peor? Yo diría que al parecer es una cuestión de gustos.

Y en las iglesias he observado el mismo patrón. Hoy día es frecuente ver al predicador usando una camisa de sport y blue jeans, y hasta he visto a alguno usando pantalones short y sandalias. Ya casi resulta raro ver a alguien en el púlpito usando traje, camisa de cuello y corbata. ¿Y es esto bueno o malo?

Remontándonos a los tiempos bíblicos es evidente que Dios quiso que Aarón y sus hijos se vistieran de una manera adecuada para dirigir a los hijos de Israel en su adoración a Dios. De la misma manera que el Tabernáculo tenía que ser construido con los mejores materiales que Israel pudiera ofrecer, las vestiduras del Sumo Sacerdote tenían que ser diseñadas hermosamente.
Sin embargo déjame aclarar que como dice el refrán: “El hábito no hace al monje”. La calidad y la belleza de las ropas, ni la apariencia crean las cualidades internas de la persona. Por esa razón Jesús dirigió sus criticas más incisivas en contra de los líderes religiosos de Israel llamando hipócritas a los escribas y a los fariseos (Lee Mateo 23:5-7 y Mateo 23: 25-28).

 Desafortunadamente, también hoy hay algunos lideres religiosos que me parece que tratan de emular con las vestiduras del Sumo Sacerdote del Éxodo, como si trataran de impresionar a Dios. Algunos de esos líderes han sido culpables de algunos pecados repugnantes y de hipocresía.

Cuando Jesús vino, Él sirvió como modelo de servidumbre con Su vida y llamó a Sus discípulos para que siguieran Su ejemplo. Cuando vino el Espíritu Santo el comenzó a habitar en las vidas de todos los creyentes verdaderos, haciendo de esta manera posible que podamos reflejar a Cristo mediante la belleza y la santidad y no por las ropas que usemos o por el cargo que ocupemos. Dice en Gálatas 5:22-23: 22Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, 23 mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley”.
    
PENSAMIENTO INICIAL:
          
Como iglesias locales, tenemos que reflejar la belleza, la gloria y la santidad de nuestro Señor Jesucristo, manifestando el fruto del Espíritu en todas nuestras relaciones.   

PASAJE BÍBLICO: ÉXODO 28:1- 43

Éxodo 28:1 – 43
1 Harás llegar delante de ti a Aarón tu hermano, y a sus hijos consigo, de entre los hijos de Israel, para que sean mis sacerdotes; a Aarón y a Nadab, Abiú, Eleazar e Itamar hijos de Aarón. 2 Y harás vestiduras sagradas a Aarón tu hermano, para honra y hermosura. 3 Y tú hablarás a todos los sabios de corazón, a quienes yo he llenado de espíritu de sabiduría, para que hagan las vestiduras de Aarón, para consagrarle para que sea mi sacerdote. 4 Las vestiduras que harán son estas: el pectoral, el efod, el manto, la túnica bordada, la mitra y el cinturón. Hagan, pues, las vestiduras sagradas para Aarón tu hermano, y para sus hijos, para que sean mis sacerdotes. 5 Tomarán oro, azul, púrpura, carmesí y lino torcido, 6 y harán el efod de oro, azul, púrpura, carmesí y lino torcido, de obra primorosa. 7 Tendrá dos hombreras que se junten a sus dos extremos, y así se juntará. 8 Y su cinto de obra primorosa que estará sobre él, será de la misma obra, parte del mismo; de oro, azul, púrpura, carmesí y lino torcido. 9 Y tomarás dos piedras de ónice, y grabarás en ellas los nombres de los hijos de Israel; 10 seis de sus nombres en una piedra, y los otros seis nombres en la otra piedra, conforme al orden de nacimiento de ellos. 11 De obra de grabador en piedra, como grabaduras de sello, harás grabar las dos piedras con los nombres de los hijos de Israel; les harás alrededor engastes de oro. 12 Y pondrás las dos piedras sobre las hombreras del efod, para piedras memoriales a los hijos de Israel; y Aarón llevará los nombres de ellos delante de Jehová sobre sus dos hombros por memorial. 13 Harás, pues, los engastes de oro, 14 y dos cordones de oro fino, los cuales harás en forma de trenza; y fijarás los cordones de forma de trenza en los engastes. 15 Harás asimismo el pectoral del juicio de obra primorosa; lo harás conforme a la obra del efod, de oro, azul, púrpura, carmesí y lino torcido. 16 Será cuadrado y doble, de un palmo de largo y un palmo de ancho; 17 y lo llenarás de pedrería en cuatro hileras de piedras; una hilera de una piedra Sárdica, un topacio y un carbunclo; 18 la segunda hilera, una esmeralda, un zafiro y un diamante; 19 la tercera hilera, un jacinto, un ágata y una amatista; 20 la cuarta hilera, un berilo, un ónice y un jaspe. Todas estarán montadas en engastes de oro. 21 Y las piedras serán según los nombres de los hijos de Israel, doce según sus nombres; como grabaduras de sello cada una con su nombre, serán según las doce tribus. 22 Harás también en el pectoral cordones de hechura de trenzas de oro fino. 23 Y harás en el pectoral dos anillos de oro, los cuales pondrás a los dos extremos del pectoral. 24 Y fijarás los dos cordones de oro en los dos anillos a los dos extremos del pectoral; 25 y pondrás los dos extremos de los dos cordones sobre los dos engastes, y los fijarás a las hombreras del efod en su parte delantera. 26 Harás también dos anillos de oro, los cuales pondrás a los dos extremos del pectoral, en su orilla que está al lado del efod hacia adentro. 27Harás asimismo los dos anillos de oro, los cuales fijarás en la parte delantera de las dos hombreras del efod, hacia abajo, delante de su juntura sobre el cinto del efod. 28Y juntarán el pectoral por sus anillos a los dos anillos del efod con un cordón de azul, para que esté sobre el cinto del efod, y no se separe el pectoral del efod. 29Y llevará Aarón los nombres de los hijos de Israel en el pectoral del juicio sobre su corazón, cuando entre en el santuario, por memorial delante de Jehová continuamente. 30Y pondrás en el pectoral del juicio Urim y Tumim, para que estén sobre el corazón de Aarón cuando entre delante de Jehová; y llevará siempre Aarón el juicio de los hijos de Israel sobre su corazón delante de Jehová. 31Harás el manto del efod todo de azul; 32y en medio de él por arriba habrá una abertura, la cual tendrá un borde alrededor de obra tejida, como el cuello de un coselete, para que no se rompa. 33 Y en sus orlas harás granadas de azul, púrpura y carmesí alrededor, y entre ellas campanillas de oro alrededor. 34 Una campanilla de oro y una granada, otra campanilla de oro y otra granada, en toda la orla del manto alrededor. 35 Y estará sobre Aarón cuando ministre; y se oirá su sonido cuando él entre en el santuario delante de Jehová y cuando salga, para que no muera. 36 Harás además una lámina de oro fino, y grabarás en ella como grabadura de sello, SANTIDAD A JEHOVá. 37 Y la pondrás con un cordón de azul, y estará sobre la mitra; por la parte delantera de la mitra estará. 38 Y estará sobre la frente de Aarón, y llevará Aarón las faltas cometidas en todas las cosas santas, que los hijos de Israel hubieren consagrado en todas sus santas ofrendas; y sobre su frente estará continuamente, para que obtengan gracia delante de Jehová. 39 Y bordarás una túnica de lino, y harás una mitra de lino; harás también un cinto de obra de recamador. 40 Y para los hijos de Aarón harás túnicas; también les harás cintos, y les harás tiaras para honra y hermosura. 41 Y con ellos vestirás a Aarón tu hermano, y a sus hijos con él; y los ungirás, y los consagrarás y santificarás, para que sean mis sacerdotes. 42 Y les harás calzoncillos de lino para cubrir su desnudez; serán desde los lomos hasta los muslos. 43 Y estarán sobre Aarón y sobre sus hijos cuando entren en el tabernáculo de reunión, o cuando se acerquen al altar para servir en el santuario, para que no lleven pecado y mueran. Es estatuto perpetuo para él, y para su descendencia después de él.

 
ANALIZANDO EL PASAJE BÍBLICO:
Hemos visto que cada hilo, color y cuerda en el Tabernáculo señalaban a la persona y la obra de Jesucristo. Hoy vamos a estudiar a los que iban a servir en el Tabernáculo. Los levitas debían cuidar el Tabernáculo, y Aarón y sus hijos serían los sacerdotes. Aarón sería el Sumo Sacerdote y sus hijos Nadab, Abiú, Eleazar e Itamar serían los sacerdotes. Para que Aarón sirviera como Sumo Sacerdote, tenía que usar ciertas vestiduras. Y estas prendas de vestir señalaban a Cristo. Es cierto que la mayoría de las instrucciones que aparecen en esta parte del libro de Éxodo no son una lectura muy emocionante. No esperes leerlas como si fueran una novela policíaca o una novela de Agatha Christy, pero sin embargo, ellas revelan a Jesucristo. Tal vez te preguntes ¿y por qué Dios dio todas esas instrucciones? Los niños pequeños adquieren los conocimientos por imágenes. La Biblia es una especie de libro ilustrado con palabras que forman imágenes. Y Dios quiere que aprendamos las verdades que la Biblia encierra para nosotros, contemplando esas "imágenes".
Las ropas que debían usar Aarón y sus hijos para oficiar en el Tabernáculo no eran santas en el sentido en el que tú y yo pensamos hoy en lo que es santo. La palabra que se usa en hebreo y que se traduce al español como santo significa "apartar" o “separar para algo en específico”. Esas prendas de vestir fueron apartadas exclusivamente para el servicio a Dios. En ese sentido, todo lo que se aparta para Dios es santo.
Vamos a suponer que tienes un billete de diez dólares en tu cartera y quieres dar un dólar para la Obra del Señor. Puedes haber recibido esos diez dólares en una tienda, y la tienda puede haberlo recibido de un jugador, que a su vez puede haberlo recibido de una prostituta, que puede haberlo recibido de un ladrón, y así sucesivamente. Pero en el momento en que apartas un dólar de ese dinero para Dios, ese dólar es santo. ¡Cualquier cosa reservada para Dios es santa!
Estas eran las vestiduras sagradas y debían usarse en el servicio y la adoración a Dios. Yo no uso una túnica como solían usar los levitas, pero cuando predico o realizo alguna función eclesiástica, como por ejemplo oficiar en un matrimonio, llevo mi “vestimenta sagrada”, que es un traje o un saco con una camisa y una corbata. Y en cierto sentido, soy exacto al decir que es sagrada, porque todo lo que se reserva para el servicio de Dios es sagrado, de acuerdo con la Escritura.
Observa que estas ropas que eran para la gloria de Dios eran hermosas. Me encanta eso, ¡amigos las cosas que se dedican a Dios no tienen que ser feas! Personalmente me molesta mucho que el mundo, la carne y el Diablo parezca que poseen todo lo que es bello. ¿Por qué no podemos darle a Dios algo que sea bello? Él es quien hizo la belleza. 
Si no crees en lo que estoy diciendo, mira una puesta de sol, de manera especial si vives aquí en Tennessee, o mira a las hojas de los árboles ahora en el otoño. Mira al cielo durante un claro día y soleado y mira de nuevo durante una tormenta. Dios se especializa en los colores y la belleza, y esas vestiduras para los sacerdotes debían ser hermosas para dar la gloria a Dios. 
Estas prendas debían ser hechas con los mejores materiales que existían, ya que a Dios debía dedicársele lo mejor. Hoy día tenemos que tener cuidado para no mal interpretar este asunto, ya que una cosa es dedicar lo mejor a Dios y otra bien diferente es la ostentación.    
El Efod (Éxodo 28: 6-9)
6…y harán el efod de oro, azul, púrpura, carmesí y lino torcido, de obra primorosa. 7 Tendrá dos hombreras que se junten a sus dos extremos, y así se juntará. 8 Y su cinto de obra primorosa que estará sobre él será de la misma obra, parte del mismo; de oro, azul, púrpura, carmesí y lino torcido. 9 Y tomarás dos piedras de ónice, y grabarás en ellas los nombres de los hijos de Israel;
Es difícil de describir al efod. Era usado sobre la ropa de lino. Se componía de dos largas piezas de tela que estaban unidas y sujetas por una piedra preciosa en un hombro y una piedra preciosa en el otro hombro. Se decoraba en el medio con una faja. Seis de los nombres de los hijos de Israel fueron grabados en una de las piedras de ónix y los otros seis nombres fueron grabados en la otra piedra. Cuando el sumo sacerdote entraba a la presencia de Dios, él llevaba los nombres de los doce hijos de Israel sobre sus hombros.
El simbolismo de esta parte del vestuario de sumo sacerdote es tremendo. Simbólicamente el cargaba con las doce tribus de Israel y las presentaba ante Dios, con todas las implicaciones que esto pudiera tener. Eso indicaba la fuerza y ​​el poder del sumo sacerdote. Hebreos 7:25  dice: por lo cual puede también salvar perpetuamente a los que por él se acercan a Dios, viviendo siempre para interceder por ellos”. Sí, Cristo puede salvarnos, ¿lo sabías? Él tiene fuerza y ​​poder y Él es nuestro Sumo Sacerdote que intercede por nosotros ante el Padre y Él se ofreció a Sí mismo, como el Cordero sin mancha que quita el pecado del mundo.
¿Recuerdas la parábola de la pequeña oveja perdida? El pastor salió y la encontró y la puso sobre sus hombros ( Lucas 15: 1-7 ). Jesucristo me lleva a mí sobre Sus hombros y es allí donde Él también te lleva a ti mi amigo o amiga. Yo de vez en cuando me levanto de Sus hombros y trato de separarme, pero Él siempre está allí para llevarme de vuelta a ese lugar seguro y continuar llevándome sobre Sus hombros. ¡Qué imagen tan hermosa nos da el efod de Jesucristo!
El pectoral (Éxodo 28: 15-21)
Éxodo. 28: 15-16  15Harás asimismo el pectoral del juicio de obra primorosa; lo harás conforme a la obra del efod, de oro, azul, púrpura, carmesí y lino torcido. 16Será cuadrado y doble, de un palmo de largo y un palmo de ancho;
Es muy difícil de describir el pectoral, lo llevaba el sumo sacerdote colgado sobre el pecho y era muy hermoso. ¡Era el pectoral del juicio! Pero ¿por qué? Bueno mis amigos, representaba el hecho de que el pecado había sido juzgado. Como creyentes, también hoy nosotros necesitamos un pectoral de juicio. ¿Sabes por qué? Porque el pectoral cubre al vil corazón que tenemos dentro de nosotros. Esa es la única forma en la que podemos entrar a la presencia de Dios. Eso significa que nuestros pecados han sido juzgados. La justicia de Cristo nos ha sido otorgada a nosotros. Entonces esto se llama el pectoral del juicio. El pectoral, en cierto modo era parte del efod. El efod y el pectoral iban juntos y eran una verdadera obra de arte.
Éxodo 28: 17-2017 y lo llenarás de pedrería en cuatro hileras de piedras; una hilera de una piedra sárdica, un topacio y un carbunclo; 18  la segunda hilera, una esmeralda, un zafiro y un diamante;
19  la tercera hilera, un jacinto, una ágata y una amatista; 20  la cuarta hilera, un berilo, un ónice y un jaspe. Todas estarán montadas en engastes de oro”.
  
En el pectoral del gran sumo sacerdote estaban estas doce piedras preciosas que estaban dispuestas en cuatro filas con tres piedras cada una (mira la ilustración). Éxodo 28:21:  “Y las piedras serán según los nombres de los hijos de Israel, doce según sus nombres; como grabaduras de sello cada una con su nombre, serán según las doce tribus”. Ahora, presta mucha atención porque estas piedras también se encuentran en el libro de Apocalipsis, donde se nos dice que forman la base de la Nueva Jerusalén. Cada piedra era de un color diferente y juntas formaban una especie de pantalla deslumbrante y hermosa. 
Estas doce piedras son muy interesantes. Cuando el sumo sacerdote entraba a la presencia de Dios llevaba el pectoral. El Señor Jesucristo que es nuestro Sumo Sacerdote no solo nos carga sobre Sus hombros, que he dicho que es el lugar de poder y habilidad, sino que Él también nos lleva sobre Su pecho. Nosotros estamos grabados en Su corazón. ¡Él nos ama! Qué imagen tan hermosa de Su amor por nosotros.
El Urim y Tumim (28:30)
Éxodo 28:30:  “Y pondrás en el pectoral del juicio Urim y Tumim, para que estén sobre el corazón de Aarón cuando entre delante de Jehová; y llevará siempre Aarón el juicio de los hijos de Israel sobre su corazón delante de Jehová”.
Te voy a confesar un secreto y no quiero que se lo digas a nadie: ¡Yo no sé lo que eran el Urim y el Tumim! He leído muchos artículos y libros de muchos autores diferentes y he descubierto que al final, ellos tampoco lo saben. Lo que me llama más la atención es que tenían algo que ver con determinar cuál era la voluntad de Dios. 
De qué manera lo hacían, no lo sé. Algunas personas piensan que el Urim y Tumim eran una especie de dados, que se usaban para “echar suertes”, pero yo sinceramente no lo creo. Lo que sea que fueran, ellos servían para determinar cuál era la voluntad de Dios. Pero Él nos ha ocultado los detalles por una razón muy buena: Pienso que algún loco trataría de reproducir el Urim y el Tumim y probablemente hoy tendría un popular programa de TV y afirmaría que nos daría todas las respuestas a las preguntas que tuviéramos para hacerle a Dios. Quién sabe si hasta pidiera “ofrendas de amor” y manejara un Ferrari y tuviera, claro está, su avión particular. Desafortunadamente, hoy día tenemos a mucha gente tratando de darnos respuestas sin tener el Urim y Tumim, ¡imagina lo que sería si lo tuvieran! Pero Dios quiere que vayamos a Él en busca de las respuestas a nuestras dudas y peguntas.
La túnica del efod (28: 33-43)
Éxodo 28:31-34
31 Harás el manto del efod todo de azul; 32 y en medio de él por arriba habrá una abertura, la cual tendrá un borde alrededor de obra tejida, como el cuello de un coselete, para que no se rompa. 33 Y en sus orlas harás granadas de azul, púrpura y carmesí alrededor, y entre ellas campanillas de oro alrededor. 34 Una campanilla de oro y una granada, otra campanilla de oro y otra granada, en toda la orla del manto alrededor.
La primera vez que visité Israel en un recorrido por las calles de Jerusalén, justo bajo un árbol había un hombre con un carrito que tenía una máquina para exprimir “granadas”. Yo no conocía esa fruta y solo de probar un poco de aquel delicioso jugo quedé prendado de esta increíble fruta de la Tierra Santa que es originaria del Medio Oriente. Después de eso he probado granadas de otras partes del mundo, pero no se pueden comparar. Así, las granadas señalaban a esa fruta, y las campanillas apuntaban al testimonio. Nosotros también deberíamos tener ambos elementos en nuestras vidas. Debemos ser un testimonio vivo de Cristo, y debemos tener el fruto del Espíritu Santo ( Gálatas 5: 22-23 ) en nuestras vidas. Mentalmente deberíamos llevar una granada y una campanilla que nos recordara que como discípulos de Jesucristo tenemos que tener un buen testimonio y mostrar siempre el fruto del Espíritu.
PARA REFLEXIONAR:
¿Por qué algunas iglesias que hacen énfasis en las cualidades externas frecuentemente carecen de las cualidades internas? 
                        
REFLEXIÓN PERSONAL:
 ¿Vives sabiendo que eres un Embajador de Cristo en la tierra?
Como embajadores representamos a nuestro Rey, ¿cómo lo haces tú?
¿Estás siempre consciente de que todo cuanto haces en la iglesia, lo haces para Dios?
¿Crees que Dios se pudiera sentir contento con lo que haces?
¿Hay algo que pudieras hacer mejor?
¿Qué pudieras dejar de hacer?
¿Qué sientes al saber que somos santos [apartados] para Dios?
¿Te hace falta alguna vestimenta especial para servir a Dios?
¿Crees estar mostrando tener el fruto del Espíritu?
¿Qué tan cerca de Jesús pudieran llegar otros al ver tu ejemplo, no en público sino en privado?